Una maleta pedagógica para afrontar la emergencia climática

En el marco del proyecto del Ayuntamiento de Barcelona ‘Refugios climáticos en las escuelas’, se han diseñado y producido maletas pedagógicas para poner a disposición de las 21 escuelas vinculadas al proyecto que se han transformado para convertirse en refugios climáticos y del resto de centros educativos. Este recurso educativo se presenta el 21 de octubre.

El proyecto “Adaptar las escuelas al cambio climático a través del verde, el azul y el gris” liderado por el Ayuntamiento de Barcelona para transformar once centros educativos de la ciudad de Barcelona en refugios climáticos, incluye – más allá de las intervenciones arquitectónicas – un acompañamiento pedagógico y participativo para que aprovechen la transformación que está teniendo lugar en una oportunidad educativa para sensibilizar y aprender sobre la emergencia climática.

Con motivo de este propósito, los 11 centros educativos que se han transformado en refugios climáticos, así como los 10 centros control que han participado en el proyecto, recibirán una maleta pedagógica para la enseñanza y el aprendizaje de contenidos sobre la emergencia climática. La maleta incluye materiales y recursos didácticos, en formato físico y digital, sobre cómo afrontar el cambio climático. Van acompañados de un manual de uso con propuestas lúdicas y dinámicas para trabajar de manera autónoma en el aula. Además, se han creado tres unidades extra de la maleta, a fin de ponerlas a disposición de todos los centros educativos, a través del préstamo de material que se ofrece desde el Servicio de Documentación de Educación Ambiental de la Ayuntamiento de Barcelona (SDEA).

La maleta se dirige al alumnado de entre 3 y 12 años (el segundo ciclo de la educación infantil y todos los ciclos de la educación primaria) y las actividades y recursos han sido diseñados y pensados ​​acuerdo con las competencias que se trabajan por ámbitos en estas etapas educativas. Las actividades se organizan según edades y se agrupan en tres aparatos temáticos: “hablamos del cambio climático”, “la crisis climática ya nos afecta” y “reaccionamos a la emergencia”. Todas ellas plantean una secuencia de aprendizaje a partir de información, de investigación y de reflexión a través de los materiales que contiene la maleta.

El equipo de Anthesis Lavola que lleva a cabo el acompañamiento pedagógico a los centros, ha trabajado en la conceptualización y diseño de las actividades propuestas, y en la producción de las 24 maletas así como en la redacción y diseño del manual de uso para facilitar su aprovechamiento.

Además de las maletas pedagógicas, en el marco del proyecto, el equipo ha llevado a cabo actividades y sesiones de formación para el profesorado de los centros participantes, y ha elaborado materiales didácticos como la guía El reto de la emergencia climática. Guía informativa y propuesta de actividades educativas, la cual es un recurso complementario al uso de la maleta.

La presentación y entrega de las maletas se hará el 21 de octubre en un acto presencial en el Espacio Joven La Fontana de Barcelona, ​​con la participación del equipo técnico del proyecto y las 21 escuelas implicadas. Además, se explicarán cuatro actividades que se incorporan a la oferta del programa de educación ambiental ‘Cómo funciona Barcelona?‘ y los talleres de medida de CO2 organizados por el ICTA del UAB. También se presentará el proyecto ‘Transformamos los patios‘ del Ayuntamiento de Barcelona, ​​que es el heredero del proyecto actual. Para finalizar el acto, se hará un concurso de preguntas sobre Barcelona y el cambio climático premiado con un hotel de insectos, un comedero de pájaros y posters de fauna de la ciudad.

Actividades educativas para una alimentación sostenible

El 8 de octubre, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) organizó el acto ‘Compartimos la alimentación del futuro: yo no devoro el planeta!’, Donde se presentaron las nuevas propuestas educativas sobre el sistema alimentario del programa ‘Compartimos un futuro’.

Las propuestas se han desarrollado en el marco de la Barcelona Capital Mundial de la Alimentación Sostenible 2021, una celebración en la que el programa de educación ambiental ‘futuro’ de la AMB se suma con la creación de actividades educativas para centros educativos y por la ciudadanía.

El equipo de Anthesis Lavola que apoya en la coordinación y dinamización del programa ‘Compartimos un futuro’ ha participado activamente con el diseño de las novedades de este año con el liderazgo del Área de Ecología de la AMB. En el acto de presentación se dieron a conocer las novedades:

La actividad ‘Para el carro!‘ consiste en un proyecto de Aprendizaje Servicio (ApS) destinado al alumnado de 3º y 4º de Educación Secundaria Obligatoria para conocer y reflexionar sobre las consecuencias ambientales derivadas de la industria alimentaria. El proyecto plantea una búsqueda de información combinada un trabajo de campo. A partir de la metodología ApS se plantea una búsqueda de información combinada con un trabajo de campo en torno a la temática del derroche alimentario y de la generación de residuos, sobre todo de envases y envoltorios. El objetivo final es poder hacer un servicio a la comunidad proponiendo mejoras en los hábitos de consumo del vecindario de los respectivos centros educativos. Durante el primer trimestre del curso 2021-22 un total de 12 centros educativos están llevando a cabo este proyecto ApS.

La segunda actividad lleva por título ‘La receta que cambia mundo‘ y se dirige a la ciudadanía ya las familias proponiéndoles un reto; convertirse en un equipo de restauración y, de manera cooperativa, crear la receta más sostenible. A través de esta propuesta lúdica se habla de conceptos como la ocupación del suelo, la huella hídrica, la alimentación de temporada o de proximidad, etc. con el objetivo de concienciar sobre el impacto ambiental de nuestro consumo alimentario y acercar la alimentación sostenible a la ciudadanía.

Desde el programa también se ha impulsado una innovadora calculadora alimentaria, la CALCUTECA: una herramienta que permite conocer mejor el grado de sostenibilidad que tiene todo lo que comemos y buscar alternativas que sea más respetuosas con el medio ambiente. Para fomentar el uso de la CALCUTECA se lanza el reto #JoNoDevoroElPlaneta a través de redes sociales, Que anima a la ciudadanía a compartir recetas con bajo impacto ambiental las que formarán parte de un libro con propuestas gastronómicas más sostenibles. La chef Ada Parellada fue la encargada de dar el disparo de salida de esta iniciativa en el acto de presentación.

Quince años al frente de la educación sobre el litoral y el medio marino

Durante el 2021, El Centro de la Playa, el equipamiento municipal de educación ambiental e información del litoral y el medio marino de Barcelona, ​​celebra sus 15 años y lo hace de la mano de Anthesis Lavola, que le acompaña desde sus inicios.

El Centro de la Playa es un equipamiento de educación ambiental del Ayuntamiento de Barcelona que trabaja para la concienciación y divulgación de las diversas problemáticas que afectan actualmente al medio ambiente. Con el medio marino como protagonista, este espacio tiene el objetivo de mejorar el conocimiento ciudadano del valor ambiental y patrimonial de las playas urbanas y su litoral, y favorecer así a su conservación. Su tarea es clave para implicar a las personas en la acción a favor de un cambio de hábitos y así hacerla partícipe de una sociedad más sostenible. Para ello, cada temporada El Centro ofrece un programa de actividades que trabaja en torno a cinco ejes temáticos, los cuales se tratan en profundidad mensualmente gracias a talleres especiales, itinerarios, videoconferencias o exposiciones.

Este 2021 la programación ha estado marcada por la celebración del 15 aniversario de la apertura de El Centro de la Playa, y de mayo a septiembre se han tratado estas temáticas: los movimientos poblacionales, la biodiversidad, el residuo cero, el cambio climático y la maritimitat, coincidiendo con la Fiesta Mayor de la Barceloneta. Una temporada más el equipo de activación socioambiental de Anthesis Lavola ha acompañado en el Ayuntamiento de Barcelona en la gestión del equipamiento y ha coordinado e impulsado el programa de actividades, apoyando el papel esencial de El Centro de la playa en la gestión, coordinación y desarrollo de acciones de concienciación y eventos en el litoral barcelonés.

Para el equipo de Anthesis Lavola es un orgullo formar parte de la historia de El Centro de la Playa durante sus quince años de trayectoria.

Así pues, durante la temporada, el equipamiento ha sido el órgano encargado de gestionar y tramitar las inscripciones de todas las entidades participantes en el litoral barcelonés durante los meses previos a la 3ª edición Ultra Clean Marathon. Igualmente, este año el Centro de la Playa ha gestionado la participación de los voluntarios en las pruebas piloto de Playas Sin Humo, una iniciativa impulsada por la Agencia de Salud Pública (ASPB), Barcelona Ciclo del Agua S.A. (BCASA) y la Área de Ecología Urbana, con el objetivo de favorecer la disponibilidad de espacios de ocio más saludables y promover la protección del medio ambiente en el litoral barcelonés.

Otro hito importante ha sido la de volver a estar presente en el evento mundial del World Clean Up Day donde en tan sólo una hora se retiraron 3.000 colillas de la playa de Somorrostro. Cabe resaltar también que El Centro de la Playa ha traspasado las fronteras de la ciudad y ha organizado eventos en diferentes ciudades como Vigo, donde se celebró el día de la educación ambiental, y en países como Gambia, donde se ha hecho difusión del problema de seguridad alimentaria que afecta a su población debido a los acuerdos pesqueros internacionales.

Este año el Laboratorio de la Playa también ha itinerado por las playas de Barcelona con los talleres sobre microplásticos, colillas y medusas. Mientras que en El Centro se acogían exposiciones temporales como ‘Plastik Wave’, donde se mostraba cómo realizar olas hechas con plásticos recogidos del mar, ‘Ciudad Migrante‘ de Mescladís, y ‘Barcelona responde a la emergencia climática‘ donde a través de unas gafas se podían ver los diferentes escenarios a los que se enfrenta la ciudad según los cambios de hábitos que realizamos en nuestro día a día. Como actividad estrella, El Centro de la Playa ha acogido por primera vez el Negro de la Riba, un mascarón de proa de una embarcación que llegó a la Barceloneta en el siglo XVIII. Su aspecto grotesco y quemado hizo que se convirtiera rápidamente en el hombre del saco para los niños, mientras que los vecinos y vecinas de la Barceloneta la acogían como figura mítica del barrio, haciéndolo girar por los diferentes comercios y equipamientos durante las fiestas.

Todas las actividades surgen desde el sentimiento de estima el litoral barcelonés y su historia, y van dirigidas a toda la ciudadanía, con carácter inclusivo en clave de género, procedencia, religión, condición económica y diversidad de capacidades. Para el equipo de Anthesis Lavola es un orgullo formar parte de la historia de El Centro de la Playa durante sus quince años de trayectoria: hemos trabajado codo a codo con el Ayuntamiento de Barcelona para que la ciudad disponga de un equipamiento referente en educación ambiental, un espacio para experimentar, para descubrir por aprender, y sobre todo, para educar en los valores que nos representan.