Haciendo frente al cambio climático

La semana del 20 al 27 de septiembre de 2019 viene dominada por las movilizaciones a favor de la lucha contra el cambio climático. Nuestro compromiso por la educación ambiental hace que estemos decididamente comprometidos a hacer frente a esta emergencia y así lo trabajamos en nuestros proyectos; el ‘Fem pinya contra el canvi climàtic’ es un claro ejemplo.

El proyecto se trata de un programa de formación para agentes del ámbito sociocultural en el que se facilitan herramientas, recursos y consejos para poder involucrar a la ciudadanía en la lucha contra el cambio climático, con el objetivo final de integrar la variable climática a las propuestas educativas de Barcelona. El resultado es una guía práctica y una formación específica para que los equipamientos socioculturales -por la cantidad y diversidad de personas que los frecuentan-, puedan tener un rol activo para revertir esta situación. La guía aporta buenas prácticas dirigidas a cuatro tipos de públicos que se encuentran en los equipamientos: las personas programadores, las personas talleristas, las entidades y las personas usuarias de los centros, con el objetivo de que trasladen los buenos hábitos en su práctica formativa y en su día a día.

La guía ‘Fem pinya contra el canvi climàtic’ nace en el marco del proceso participativo organizado por el Ayuntamiento de Barcelona con los firmantes del Compromiso ciudadano para la Sostenibilidad en el verano de 2016, y se enmarca en el Compromiso Barcelona por el Clima (CBC). El Ayuntamiento y la ciudadanía se comprometieron a sumar las iniciativas necesarias para alcanzar los objetivos del CBC; desde el Ayuntamiento se aportaron 5 medidas estratégicas y 7 proyectos prioritarios, mientras que la red de ciudadanía definió 9 proyectos que se tenían que desplegar en dos años; la guía es uno de ellos.

Lavola ha colaborado en el proyecto elaborando los contenidos y el diseño de la guía, y dinamizando sesiones de capacitación. Participando en proyectos como este se tiene la oportunidad de promover una transformación cultural hacia la sostenibilidad, juntamente con la ciudadanía y los agentes estrechamente vinculados con los barrios.

En la etapa inicial el proyecto ha sido coordinado por un equipo motor formato por personas vinculadas a la red de Barcelona + Sostenible, y llevado a cabo por las organizaciones Twentic y Lavola. Lavola se centró en la elaboración de los contenidos divulgativos y en el diseño de la imagen, creando una herramienta interactiva, sencilla y gráfica para que los y las agentes del ámbito sociocultural de casales, centros cívicos, etc. pudieran aprender de manera amena y comprensible criterios y consejos de sostenibilidad, y aplicarlos a la hora de gestionar talleres los equipamientos socioculturales. Para potenciar el uso y la utilidad de la guía, durante esta etapa Lavola llevó a cabo una serie de capacitaciones dinamizadas por una persona experta en cambio climático y dirigidas a los agentes del ámbito sociocultural, en 8 equipamientos de Barcelona y del área metropolitana.

En la segunda etapa del proyecto, iniciada en enero de 2019, Lavola ha hecho el diagnóstico y valoración de la guía y de las sesiones de capacitación realizadas, incorporando mejoras en ambos casos. Para ello, se ha incluido en el grupo de ejecución del proyecto a Trànsit (organización gestora de equipamientos culturales) para tener un enlace más directo con los equipamientos e involucrando a los diferentes públicos objetivos de forma más activa. Pronto se publicará una nueva versión de la guía y se iniciarán nuevamente las capacitaciones, con el añadido de que los equipamientos y las personas que ya han recibido la formación en la etapa inicial se convierten en formadores con los otros equipamientos culturales.

Este proyecto ha tenido una muy buena acogida y el área de Ecología Urbana del Ayuntamiento de Barcelona pretende que sea un referente para impulsar la acción ciudadana para hacer frente al cambio climático (uno de los 4 aspectos en lo que trabaja el Plan Clima). Por este motivo, el lunes 30 de septiembre, se ha invitado a Lavola, Trànsit y Twentic, a presentar la guía y el proyecto en general en las aulas ambientales y referentes territoriales en sostenibilidad de Barcelona en una jornada organizada por el Ayuntamiento en el marco de los proyectos que se desarrollarán en los próximos meses para hacer frente al cambio climático. El Plan Clima de la ciudad ha concretado las líneas estratégicas y las acciones que deben llevarse a cabo de 2018 a 2030, con el horizonte de ser una ciudad totalmente neutra en carbono en 2050.

Servicio comunitario de educación ambiental y sostenibilidad

El 5 de septiembre tiene lugar el primer Simposio de aprendizaje servicio y servicio comunitario ambiental dirigido a centros educativos, entes locales y entidades para reflexionar sobre estos proyectos. Desde Lavola participamos acompañando los programas educativos que gestionamos.

El servicio comunitario es una propuesta educativa que facilita el desarrollo personal del alumnado a través de la adquisición y la práctica de conocimientos, competencias y valores, participando de forma activa en la realidad que vive el estudiante, su entorno inmediato y la comunidad. En una entrevista a Laura Rubio, técnica del Centro Promotor de aprendizaje servicio, compartimos el valor educativo de estos proyectos.

A partir del próximo curso, el servicio comunitario basado en la metodología del aprendizaje servicio (APS) será un activo en la educación en todos los centros de secundaria ya que, el alumnado de tercer o cuarto de la ESO deberá desarrollar uno en el marco del curso escolar. Se ha hablado extensamente de esta metodología y de cómo se articulará en los institutos pero este Simposio dará pie, por primera vez, a hablar concretamente de proyectos de APS aplicados al campo de la sostenibilidad y de la educación ambiental.

Los participantes podrán conocer y poner en común experiencias y reflexiones, así como informarse de proyectos ya realizados. La jornada, que tendrá lugar en el CosmoCaixa de Barcelona, proponen tres formatos diferentes de encuentro y de intercambio: un diálogo a cuatro voces sobre los agentes que intervienen en proyectos de APS y servicio comunitario ambiental, un espacio de escaparate para dar a conocer proyectos, herramientas y recursos, y el espacio Ágora donde se compartirán experiencias de proyectos APS agrupadas en cuatro ámbitos temáticos diferentes.

Desde Lavola participamos en el ámbito “Ciudades y biodiversidad” juntamente con la Dirección de Estrategia y Cultura de Sostenibilidad-Ecología Urbana del Ayuntamiento de Barcelonacomo parte del equipo de gestión del programa de educación ambiental ‘Com funciona Barcelona?’. En la presentación expondremos cómo se ha evolucionado el programa educativo para ofrecer proyectos de APS sobre cultura de la sostenibilidad y educación ambiental en el ámbito urbano. En el marco del programa educativo el curso pasado se diseñó un proyecto piloto de servicio comunitario con el Instituto Verdaguer de Barcelona y, por el curso que viene se desarrollarán y dinamizarán nuevos proyectos con institutos de la ciudad.

Igualmente asistimos al Simposio en colaboración con el programa ‘Compartim un futur’ del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), con el cual este año colaboramos con las tres propuestas de APS ambientales que se ofrecen. Durante el curso 2019-2020, se hará el seguimiento de los proyectos que llevarán a cabo 12 centros de secundaria de diferentes municipios del AMB. Como novedad de este año, el asesoramiento no será tan sólo telemático, sino que también se hará de forma presencial en los centros. De entre los centros seleccionados, un trabajará sobre la temática de la rehabilitación energética de edificios residenciales. El resto de los centros, han podido elegir entre dos temáticas diferentes: la reducción de los envases y el control de la calidad del aire.

El Simposio está organizado por la Diputación de Barcelona, ​​el Ayuntamiento de Barcelona, ​​el Área Metropolitana de Barcelona y la Generalitat con el Departamento de Territorio y Sostenibilidad y el Departamento de Educación. También colaboran en la organización las siguientes entidades: La Sociedad Catalana de Educación Ambiental, el Centro Promotor de Aprendizaje Servicio y la Red para la Conservación de la Naturaleza.

Los intangibles de una visita guiada

En Lavola dinamizamos diariamente decenas de visitas guiadas y otras actividades. En todas ellas hay aspectos intangibles que hay que tener en cuenta para que la actividad fluya de la mejor manera posible. Desde nuestra experiencia y profesionalidad procuramos evitar la autocomplacencia y trabajamos para que el equipo educativo sea consciente y sepa aprovecharlo en favor de la actividad.

Probablemente durante este verano todo el mundo ha hecho alguna visita guiada en un museo, exposición, yacimiento, centro de interpretación o espacio visitable y, seguramente coincidiremos en decir que si la persona que conduce la actividad es amable y los contenidos son interesantes y completos, rápidamente nos complacerá la actividad y la valoraremos positivamente. También estaremos de acuerdo en que, para la gran mayoría de público, es mucho más enriquecedora una visita dinamizada que no visitar libremente un espacio: podemos situarnos en el recorrido, familiarizarse mejor con el tema y interpelar directamente a la persona que nos atiende y comparte sus conocimientos para ampliar información, resolver dudas e intercambiar puntos de vista. Como visitante no somos un agente pasivo sino un protagonista de la actividad.

Pondremos un ejemplo, este julio el CosmoCaixa de Barcelona ha inaugurado la remodelación de la exposición permanente titulada ‘Sala Universo’. El equipo de educativo de Lavola hace las visitas guiadas desde el año 2006 y ha ido adaptando la tarea educativa a las novedades, cambios y propuestas museográficas y metodológicas del museo. Cabe decir que en la nueva exposición, la interactividad que presentan los nuevos módulos, las reflexiones y la sorpresa que generan hacen que el equipo educativo tenga de inicio el público en el bolsillo en un 50% de su intervención, y es a partir de aquí donde comienza el trabajo del equipo de profesionales para conseguir una visita excelente.

A Lavola tenemos muchos años de experiencia desarrollando actividades en museos, centros y programas donde compartimos conocimientos de ciencia, tecnología y medio ambiente. Según esto, hemos ido especializando diversos roles dentro de la figura genérica del educador/a. Estos roles responden a la tipología de actividad desarrollada y son el rol de educador/a, de facilitador/a, de mediador/ a y de informador/a. Cada rol tiene unas funciones específicas y algunas compartidas; incluso un mismo educador/a puede hacer las funciones de uno o dos roles a lo largo de la actividad. Pero, cualquiera que sea el rol que se adopte, hacer una visita guiada excelente no es nada fácil, hay todo un conjunto de aspectos intangibles que deben tenerse en cuenta y que van más allá de los contenidos, los recursos educativos o la museografía.

En primer lugar, hay que informarse del grupo que se tiene delante, ya sea de manera objetiva como subjetiva, explícita o implícitamente. Hay que visualizar el grupo e identificar si hay varios subgrupos, ver cuántos niños hay, las edades orientativas, si hay personas con diversidad funcional, identificar idiomas, etc. Con esta información ya se puede hacer una primera adaptación a las necesidades del público, del itinerario que se seguirá (en caso de que haya variantes) y si habrá que hacer más o menos paradas según las características del grupo.

En segundo lugar, es imprescindible presentarse a uno mismo ya la institución que nos acoge, en definitiva, quien está mostrando ese espacio. Esta presentación persigue varios objetivos, los principales son el hecho de establecer un ambiente de proximidad con el público, consolidar el contexto en el que tiene lugar la actividad y facilitar que cualquier miembro pueda dirigirse a la persona que hace la actividad por su nombre cuando lo necesite.

Seguidamente se informa del idioma, la duración de la visita y otros aspectos relevantes, a menudo de seguridad (la utilización de casco, el hecho de manipular o tocar algunas piezas, hacer fotografías o describir una parte del itinerario a seguir) para atender el grupo de manera más ágil. Es importante no caer en el listado de normas de lo que no se puede hacer, sino emfatitsar lo que sí podemos hacer. Aquí es clave anticipar posibles conflictos y dar respuesta a las solicitudes de los visitantes, argumentando las razones por las que se adopta una normativa para hacer que el grupo siga las pautas estipuladas y conseguir su satisfacción personal. Es esencial en todo momento organizar la posición del grupo, cuidar la comunicación no verbal y hablar con un tono que no sea monótono para captar la atención y garantizar que todo el mundo escuche bien (la voz es tu herramienta de trabajo).

Hechas la presentación y la introducción ya se puede iniciar la parte interactiva y de contenidos de la actividad. En cuanto a la interacción con el grupo, el educador / a trabaja para que la puesta en escena capte la atención del grupo, utiliza toda una batería de preguntas mediadoras, reflexiones y datos comparativos que le sirven para establecer diálogo (tanto con los adultos como con los niños) en función de cómo evoluciona la visita y según lo va comentando. Incluso a algunos participantes se les interpela directamente de forma no invasiva para hacerlos partícipes, se les formulan preguntas sin desvelar la respuesta de manera inmediata … hay que dejarlos pensar. Con relación a la mediación de los contenidos, hay que hacer aflorar las horas de trabajo necesarias para estructurar metodológicamente las dinámicas y preparar de manera extensiva la sesión. Además hay un trabajo personal de estudio sobre los contenidos a comunicar. Pero de cómo se prepara la mediación de los contenidos de una actividad daría lugar a varios artículos de reflexión.

Finalmente son esenciales el cierre y la despedida del grupo. Para la conclusión hay que resumir la visita realizada y los datos relevantes, así como incluir alguna nota de humor que haya estado presente a lo largo de la visita. También es el momento de pedir al público si les ha gustado la actividad, que ha sido el más interesante y qué cambiarían. Finalmente hay que verbalizar el agradecimiento por el tiempo compartido, si hay información complementaria que les puede ser de utilidad (servicios, comercio, actividades futuras, boletín de distribución, etc.) y decirles Hasta pronto.

En resumen, los equipos de educadores de Lavola tenemos en cuenta todo este conjunto de intangibles como empatizar con el público, interaccionar constantemente con los diferentes miembros del grupo estableciendo nexos, paralelismos, metáforas o proponiendo símiles entre el contenido técnico y la vida real. Naturalmente aquí hay que sumar todos los aspectos tangibles o evidentes: contenidos, metodologías, materiales, recursos educativos, espacios visitados, etc. Todos estos ingredientes son fundamentales para que, tanto el educador / a como el público lo pasen bien aprendiendo juntos.

La próxima vez que participes en una visita guiada, ya este otoño, si estás dispuesto a estos aspectos intangibles y observas que la persona que te ha atendido los ha tenido en cuenta, te darás cuenta de que tú también habrás disfrutado mucho más de la experiencia. Entonces sí que te pedimos que la felicidad: ¡os podéis bien complacer!